Más de la mitad del
reciente crecimiento de las emisiones de CO2 se ha debido a que China quema
cada vez más carbón.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el
Cambio Climático (IPCC) ha concluido que la prevención de un cambio climático
catastrófico requiere una transformación urgente y fundamental de los sistemas
energéticos en todo el mundo.
El IPCC ha dicho que aunque las emisiones globales
de gases de efecto invernadero aumentaron más rápido entre 2000 y 2010 que en
décadas anteriores, las energías renovables se han ampliado considerablemente y
sus costes han caído de manera tan significativa que están cada vez más
preparadas para reemplazar a las viejos sistemas contaminantes de producción de
energía.
"Las energías renovables son imparables. Cada día son mayores, mejores y más baratas. La industria de las energías sucias seguirá batallando pero es solo una cuestión de tiempo el que, debido a la presión pública y a la economía, tenga que cambiar o abandonar ese negocio. El siglo XXI será el de las energías renovables", ha afirmado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio climático de Greenpeace.
"Las energías renovables son imparables. Cada día son mayores, mejores y más baratas. La industria de las energías sucias seguirá batallando pero es solo una cuestión de tiempo el que, debido a la presión pública y a la economía, tenga que cambiar o abandonar ese negocio. El siglo XXI será el de las energías renovables", ha afirmado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio climático de Greenpeace.

Más de la mitad del reciente crecimiento de las emisiones de CO2 se ha debido a que China quema cada vez más carbón. Este país, que es el mayor emisor de gases de efecto invernadero, tiene potencial para convertirse en la clave para el cambio en las políticas climáticas internacionales
"China podría acabar con el estancamiento de las negociaciones climáticas de la ONU con la presentación de un nuevo objetivo de reducción de emisiones. Si China lidera, Estados Unidos y la Unión Europea no tendrán ninguna excusa para no ser más progresistas", ha declarado Li Shuo, responsable de Clima y energía en Greenpeace China.
"La prueba de si los gobiernos están dispuestos a actuar en consecuencia con los resultados del IPCC o si darán la espalda a la preocupación pública se verá durante las negociaciones del nuevo acuerdo climático, el próximo año en París", ha añadido Tatiana Nuño.
"Alemania, que ha sido la sede de esta última reunión del IPCC, planea reducir sus emisiones de CO2 en un 40% para 2020, gracias a la ejemplar revolución energética que está llevando a cabo. En cambio, en España, a pesar de tener la misma capacidad tecnológica y muchos más recursos naturales para las energías renovables, la política del Gobierno contra las renovables le impide comprometerse con políticas climáticas ambiciosas, que crearían centenares de miles de nuevos puestos de trabajo", ha concluido Tatiana Nuño.
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